Hace años hubo una publicidad de Budweiser que se hizo tan famosa, que pasó a ser un referente cultural. La famosa frase del wassup (what’s up) apareció parodiada en Los Simpson, Saturday Night Live, ESPN Sports Center, la película Scary Movie y cientos de versiones libres dispersas por internet.
Hace unos días se acaba de lanzar una secuela mostrando la vida de los amigos y que fue de ellos en los últimos 8 años (hola Mr. Bush). Al final se ve que es parte de la campaña política de Barack Obama que transmite el mensaje de “cambio”. Muy bien logrado.
En el vídeo pueden ver juntas la versión original y la de 2008.
Después de Los Simpson, ahora llega South Park con un capítulo dedicado exclusivamente al Perú.
La historia va mas o menos así:
Stan está molesto porque bandas de música folklorica peruana han invadido South Park, a diferencia de Kenny y el resto de la gente, no le gusta la música peruana, sin embargo se da cuenta que es un negocio muy lucrativo. Convence a sus amigos para hacer su propia banda (Llamas Brothers), pero tendrán que enfrentar la competencia de los talentosos peruanos.
Mientras tanto el director de seguridad nacional de Estados Unidos convoca a una reunión de emergencia, y le echa la culpa de la crisis financiera y el desastre ecológico global a las bandas de música peruana (peruvian flute band). Según su justificación, a todos les gusta la música peruana y la gente compra los CDs a precios exagerados, creando un desbalance en la economía global. A pesar de las protestas, ordena que se capture a todas las bandas en el mundo.
El ejercito carga con todos los grupos, se llevan también a Cartman y compañía. Todos son puestos en cuarentena y a punto de ser trasladados a Guantanamo.
Mientras el director se prepara para atacar Perú para erradicar de una vez a todas las bandas, descubren que los chicos de South Park no son peruanos, y les ofrecen su liberación si antes aceptan ir a Perú para acabar de una vez con la “amenaza”.
Con todas las bandas peruanas fuera de las ciudades, aparece una amenaza monstruosa que empieza a atacar el mundo…cuyes gigantes! que destruyen todo a su paso. Mientras se arma el despelote, se descubre que en realidad esto era una conspiración del director de seguridad nacional, porque los peruanos mantenían a raya a los cuyes.
Hace un año Superman se agarró a golpes con un supervillano en nuestra ciudadela inca. Esta vez le tocó a la familia más famosa del mundo visitar las ruinas de Machu Picchu. Esto es parte del segundo episodio de la última temporada (20) de la serie de televisión más larga de la historia en Estados Unidos.
Homero y compañía terminan en Machu Picchu buscando a Bart por una travesura suya, creyendo que está perdido suben hasta la ciudadela a buscarlo.
A diferencia de otras producciones de ficción norteamericanas que aluden al Perú (hola Indiana), parece que esta vez si se tomaron el trabajo de investigar, se puede ver parte del camino inca, canales de agua, música con aire a andino (nada de rancheras), Homero tragando coca (error típico de los turistas) y muestran la ciudadela como algo majestuoso (Homero: “…and Bart is finally trapped in the paradise above the clouds”).
Sin embargo parece que a algunos chauvinistas no les gustó el chiste donde Marge tiene un sueño que parece producto de una buena dosis de San Pedro. Espero nomás no salga alguna autoridad que nos ponga en vergüenza quejándose ante los medios.
Hay que recordar que Los Simpson se dedican a burlarse de todos, en especial de los mismos norteamericanos. La mayor burla es el mismo Homero que “representa” al típico ciudadano de Estados Unidos: estúpido, feo, obeso, holgazán, con una edad mental de niño de 4 años.
Bajo esta premisa no hay que tomarse tan en serio esto y saber reírse de uno mismo. Me gustó la parte en que el último guerrero quechua sale corriendo como Curly de los 3 chiflados.
Gracias a dos puntos y aparte, podemos ver el extracto del capítulo con sus respectivos subtítulos.
También puede apreciarse el capítulo completo aquí:
Vía Escolar.net encuentro un vídeo de 2 humoristas británicos explicando la crisis financiera de Estados Unidos. Es curioso que el vídeo data de Agosto del 2007.
El final es demoledor, lo dejo para que saquen sus propias conclusiones.
Tan grande como los logros de Michael Phelps en las Olimpiadas, es la estupidez o ignorancia (escojan ustedes) de Willie Oviedo, “comentarista” del canal TVes de Venezuela, quien rompió un nuevo récord mundial al decir tantas sandeces juntas por televisión en menos tiempo.
Los medios tradicionales lo consideran como un “desliz” o “enredo”, mientras que usuarios de todo el mundo le caen a palos.
Así se establece una nueva marca olímpica de 5 sandeces en 17 segundos.
1. Considerar que Phelps no es mortal o ser vivo.
2. No fueron 8 medallas ganadas las de 1972, fueron 7.
3. No fue Michael Phelps, fue Mark Spitz (Phelps no había nacido).
4. Hitler ya llevaba muchos años muerto para ese entonces.
5. Hitler no quiso entregar las medallas a Jesse Owens en las Olimpiadas de Berlín en 1936.
Esperemos ningún locutor local quiera romper el récord.