Los seis sombreros


Autor: José Andrés
(Club de la Efectividad)

Pensamiento Lateral

Edward de Bono escribió en "Serious Creativity", cómo llegó a estar él interesado en un tipo de pensamiento que los computadores no pueden realizar: pensamiento creativo y perceptivo.

La definición en el Concise Oxford Dictionary dice: "buscar la solución de un problema mediante métodos no ortodoxos o aparentemente ilógicos".

El pensamiento lateral tiene que ver con moverse a los lados al resolver un problema para ensayar diferentes percepciones, diferentes conceptos y diferentes puntos de vista. El término cubre una variedad de métodos incluidas provocaciones que nos llevan fuera de nuestra línea cotidiana de pensamiento.

El pensamiento lateral se consigue cortando al través patrones en un sistema auto-organizado y tiene mucho que ver con la percepción.

Por ejemplo, la abuelita está sentada tejiendo y Susan de tres años de edad la tiene molesta porque está jugando con la lana. Uno de los padres sugiere poner a Susan dentro de su corralito. El otro sugiere que sería mejor idea poner a la abuelita en el corralito para protegerla de Susan. Esa es una respuesta de pensamiento lateral.

El término "Pensamiento Lateral" puede ser utilizado en dos sentidos:

Específico: Un conjunto de técnicas sistemáticas utilizadas para cambiar conceptos y percepciones y generar unos nuevos.

General: Explorando múltiples posibilidades y aproximaciones en lugar de persistir en una única aproximación.
La mayoría de la gente considera al pensamiento lógico como el único pensamiento válido. Entonces partiremos de esa base e intentaremos definir al pensamiento lateral.

En el pensamiento vertical lo que importa es el proceso lógico, en el pensamiento lateral lo relevante es la efectividad de las conclusiones.

El pensamiento vertical selecciona los enfoques más adecuados, el pensamiento lateral busca nuevos enfoques y los explora.


El pensamiento vertical se mueve solo si hay una dirección, el lateral la crea divagando en torno a modelos, experimentos e ideas no exploradas.

El pensamiento vertical es analítico, mientras que el pensamiento lateral es provocativo.

El pensamiento lateral no necesariamente debe seguir una secuencia, puede provocar saltos.

No es preciso para el pensamiento lateral que cada paso sea correcto.

El pensamiento lateral no rechaza ningún camino, mientras que en el pensamiento tradicional se usa la negación para bloquear alternativas y desviaciones. Hay ocasiones en que es necesario pasar por una idea errónea para llegar a una idea correcta.

En el pensamiento vertical se excluye lo que no esté relacionado con el tema tratado, en el pensamiento lateral por el contrario se explora lo que parece completamente ajeno al tema.

En el pensamiento tradicional las categorías o clasificaciones son fijas, en el pensamiento lateral no.

El pensamiento vertical sigue los caminos más evidentes, el pensamiento lateral busca los caminos alternativos.

En conclusión, No se trata de definir qué tipo de pensamiento es el más adecuado. Ambos son necesarios y se complementan.

En el pensamiento vertical la información se usa para llegar eventualmente a una conclusión mediante la utilización de la misma en modelos existentes. En el pensamiento lateral la información no se usa como fin, sino como medio para provocar una disgregación de los modelos y una subsiguiente reestructuración en nuevas ideas.

El pensamiento lateral se esfuerza en ser en muchos casos deliberadamente irrazonable, a fin de quebrar con los modelos existentes.

Asímismo no es una forma deliberada del pensamiento, sino una cualidad que poseen ciertas personas en forma innata y que otras podrán llegar a desarrollar.

El uso y la práctica de técnicas del pensamiento lateral permiten aumentar la capacidad creadora del individuo y construir un estímulo para nuevas ideas.


Pensamiento Vertical Pensamiento Lateral
encadenamiento de ideas efectividad de las conclusiones
selección del mejor enfoque búsqueda de nuevos enfoques y posibilidades
se mueve en una dirección definida se mueve creando una dirección
emplea enfoques y técnicas concretas reestructura los modelos de conceptos
es analítico es provocativo
se basa en la secuencia de ideas los pasos no siguen un orden determinado
cada paso debe ser correcto cada paso no tiene por qué ser correcto
cada paso debe ser corregido no importa corregir cada paso importa la solución correcta
se rechazan caminos alternativos no se rechaza ningún camino
se excluye lo no relacionado con el tema explora también lo que parece ajeno al tema
sigue caminos evidentes sigue caminos poco evidentes
proceso finito proceso probabilístico
información usada como fin información usada como medio
aspira al mejor enfoque posible aspira al mayor número posible de enfoques
se interrumpe al alcanzar un enfoque satisfactorio reconoce la calidad de un enfoque satisfactorio (búsqueda de enfoques alternativos)
se consideran alternativas que poseen cierto sentido común acepta inicialmente alternativas exentas de todo sentido común


La Técnica

De Bono explica que en el pensamiento se presentan dos fases:
- Una es la percepción, es decir, cómo miramos el mundo.
- La otra es el procesamiento, es decir, qué hacemos después con esa percepción.
«Recientes investigaciones de Harvard demuestran que los errores de pensamiento son errores de la percepción y no de la lógica, porque la mayor parte del pensamiento se origina durante la percepción. Por lo tanto, si la percepción es equivocada, no importa cuál sea la lógica: el resultado estará mal».

La técnica de los sombreros racionaliza y secuencia esta mirada o percepción del mundo y de los problemas concretos que se nos plantean a diario.

Ampliar nuestras posibilidades de abordar los problemas, nos permite un análisis del mismo desde distintas ópticas, y nos ofrece el hallazgo de múltiples soluciones.

Así, la percepción detallada del mismo será, seguramente, garantía de un procesamiento exitoso y de una solución creativa para los problemas, incluso los mínimos que a diario se presentan.

¿Le ha pasado que al tratar de resolver un problema, ya sea sólo o en grupo, su mente se confunde en un mar de emociones, información, lógica, esperanza, temor y nuevas ideas?

Hoy comparto con usted una herramienta de comunicación que es utilizada en todo el mundo para facilitar la resolución de situaciones personales, familiares y de trabajo.

Imagine una gran casa de campo: una persona esta parada enfrente de la casa, otra persona en la parte de atrás de la misma y otras dos en cada uno de los lados. Desde su ubicación, las cuatro personas describen y discuten la casa de acuerdo con la perspectiva que cada uno tiene.

Edward de Bono propone recorrer juntos el exterior de la casa y ver paralelamente el punto de vista que tienen los demás, está metáfora representa lo que de Bono llama el pensamiento paralelo, al hacerlo cada persona obtiene toda la información necesaria sobre la construcción.

Al usar el pensamiento paralelo, todos caminan por la casa y juntos se detienen en el frente, a los lados y atrás para ver paralelamente el punto de vista que tienen los demás.

Esta acción es opuesta a discutir o confrontar la opinión del otro. Por lo general, cuando dos personas no están de acuerdo en algo, cada una argumenta en función a su punto de vista con la finalidad de probar que el otro está equivocado, con el pensamiento paralelo, ambos puntos de vista, no importa qué tan contradictorios puedan ser, se ponen en paralelo para ver hacia el mismo lado.

Y como a un explorador que se le pide que vea hacia el norte o al este, la dirección de la mirada se puede cambiar, ¿hacia dónde?. Es aquí donde entran los Seis Sombreros del Pensamiento.

De Bono propone seis colores de sombreros que representan las seis direcciones del pensamiento que debemos tomar en cuenta al resolver algo: blanco, rojo, negro, amarillo, verde y azul.

El éxito de este sistema es que su simplicidad hace que recordemos más fácilmente de lo que podríamos hacerlo en complicados términos de psicología. Al hacer que en un grupo, todos piensen bajo el mismo color de sombrero, eliminamos algo que obstaculiza encontrar soluciones: la lucha de egos.

Los seis sombreros representan seis maneras de pensar y se deben considerar como direcciones de pensamiento más que etiquetas para el pensamiento. Esto quiere decir que los sombreros se utilizan proactivamente y no reactivamente.

El sistema de los seis sombreros fomenta el desempeño más que la defensa del ego. Las personas pueden contribuir bajo cualquier sombrero aunque inicialmente hayan sustentado un punto de vista opuesto.

La clave es que cada sombrero es una dirección de pensamiento en vez de ser una etiqueta de pensamiento. La justificación teórica para utilizar los seis sombreros del pensamiento es que:
- Fomenta el pensamiento paralelo
- Fomenta el pensamiento en toda amplitud
- Separa el ego del desempeño

Una sola cosa a la vez

Hay seis sombreros, metafóricamente hablando, y el participante puede ponerse y quitarse estos sombreros para indicar el tipo de pensamiento que está utilizando.

La acción de ponerse y quitarse el sombrero es esencial. Los sombreros nunca deben ser utilizados para categorizar a los individuos, aunque su comportamiento parezca inducirnos a hacerlo. Cuando se realiza en grupo, todos los participantes deben utilizar el mismo sombrero al mismo tiempo.


Con los seis sombreros, tratamos de hacer una sola cosa a la vez, cada color se relaciona con su función:

Pensamiento con el sombrero blanco

Este tiene que ver con hechos, cifras, necesidades y ausencias de información. "Pienso que necesito un poco de pensamiento de sombrero blanco en este punto..." significa: Dejemos de argumentos y propuestas y miremos los datos y las cifras.

Piense en papel. Imagínese una computadora que arroja los datos y números que le piden, es neutral y objetiva, no interpreta, ni opina.

Cuando usamos el sombrero blanco imitamos a una computadora, ¿qué información tenemos?, ¿qué información necesitamos?, ¿cómo la vamos a obtener?

Para trazar un mapa real, conviene sacar el sombrero blanco al inicio de una sesión. El sombrero blanco excluye información del tipo: "me parece", "yo creo", "opino que..." o "tengo la impresión de...", sólo datos duros.

 

Pensamiento con el sombrero rojo

Este tiene que ver con intuición, sentimientos y emociones. El sombrero rojo le permite al participante exponer una intuición sin tener que justificarla.

"Poniéndome mi sombrero rojo, pienso que es una propuesta terrible".

Usualmente, los sentimientos e intuiciones solamente pueden ser introducidas en una consideración si son sustentadas por la lógica.

Por lo general el sentimiento es genuino pero la lógica no es auténtica.

El sombrero rojo autoriza plenamente al participante para que exponga sus sentimientos sobre el asunto sin tener que justificarlo o explicarlo.

Piense en el fuego, en el calor. Al usar el sombrero rojo, expresamos sentimientos, intuiciones y emociones, sin necesidad de justificarlos. La intuición se basa en la experiencia y es muy útil.

Aquí podemos decir: "sobre este asunto, siento que...", "me encanta" o "no sé por qué, pero no me emociona". Las emociones no tienen que ser lógicas o consistentes y la habilidad de interpretarlas es lo que hace exitosas a muchas personas.

 

Sombrero de pensamiento negro

Este es el sombrero del juicio y la cautela.

En ningún sentido es un sombrero negativo o inferior a los demás.

El sombrero negro se utiliza para señalar por qué una sugerencia no encaja en los hechos, la experiencia disponible, el sistema utilizado, o la política que se está siguiendo.

El sombrero negro debe ser siempre lógico.

Éste es el más popular de los sombreros y quizá el más importante.

Es el que plantea, cuestiona y analiza todos los obstáculos, los "peros", las críticas y los riesgos: "¿cómo reaccionaría la gente?", "¿qué puede salir mal?" o "¿tenemos los recursos?".

Siempre es más fácil criticar que construir, sin embargo, para que aporte, la crítica se debe basar en la lógica y no en el ego.

 

Pensamiento con el sombrero amarillo

Tiene que ver con la lógica positiva.

Por qué algo va a funcionar y por qué ofrecerá beneficios.

Debe ser utilizado para mirar hacia adelante, hacia los resultados de una acción propuesta, pero también puede utilizarse para encontrar algo de valor en lo que ya ha ocurrido.

Piense en el sol, en el optimismo.

El sombrero amarillo ve las oportunidades, los beneficios y lo positivo de las cosas, el valor del "qué tal si sí funciona".

Debe basarse en el razonamiento, no en la esperanza, tiene que ver con generar alternativas, propuestas, con hacer que las cosas sucedan, al final, sin entusiasmo no hay idea que se logre.

 

Pensamiento con el sombrero verde

Este es el sombrero de la creatividad, alternativas, propuestas, lo que es interesante, estímulos y cambios.

Éste es energía, nueva vegetación, crecimiento.

El sombrero verde es el de la creatividad, el de la imaginación; aquí exponemos nuevas ideas, recurrimos al humor, provocamos mejoras y modificaciones.

Aquí se intenta solucionar las objeciones expuestas bajo el sombrero negro, ver las cosas desde un ángulo diferente, ¿qué tal si hacemos hamburguesas cuadradas?, ¿por qué no?

 

Pensamiento con el sombrero azul

Este es el sombrero de la vista global y del control del proceso.

No se enfoca en el asunto propiamente dicho sino en el 'pensamiento' acerca del asunto.

"Poniéndome el sombrero azul, siento que deberíamos trabajar más en el pensamiento con el sombrero verde en este punto".

Piense en el cielo que observa todo.

Con este sombrero ya no pensamos en el tema, sino en observar fríamente las opciones y llegar a una conclusión.


La próxima vez que tenga que tomar una decisión, ya sea a solas o en grupo, recurra a este método tan comprobado como exitoso, y se asombrará al ver que la conclusión llega sola, se vuelve obvia, sin necesidad de desgastes y en muy poco tiempo.