Archivos en la categoría Comics

Who wants to be a superhero

Anoche he visto por Tv (canal Sony) lo más friki que se pueda haber creado desde “El regreso de los tomates asesinos”.

Se trata de “Who wants to be a superhero”, reality show que busca al próximo superhéroe del mundo real.

Conducido por el célebre Stan Lee, este programa busca entre cientos de frikis y fans de los superheroes al único, al mejor de todos. Más allá de incentivar una lucha superheroica con poderes sobrehumanos, esta competencia resalta el lado superhumano de cada participante. Honestidad, integridad, solidaridad y valor son algunas de las cualidades que los concursantes deben demostrar mientras enfundan sus capas y leotardos de latex.


Lo más curioso es ver a los doce participantes vivir su personaje a plenitud mientras enfrentan las titánicas pruebas. Ahora entiendo como sería ver en el mundo real a los X-Men o los Avengers.

En cada programa un superhéroe es eliminado y pierde su traje y poderes, debiendo reintegrarse a la sociedad bajo su identidad secreta.

La primera temporada ya terminó en Estados Unidos, por lo tanto ya podemos saber quien ganó a través de la página web oficial. Sin embargo sugiero evitar esta información para vivir el “suspenso” de cada episodio.

Tutorial de Comic

¿Siempre has estado interesado en hacer tus propios comics? Kazu Kibuishi ofrece en su website un completo tutorial. Muestra como hacerlo paso a paso, desde el boceto en lapiz hasta el arte final en formato digital. No está mal, ¿verdad?

Deja de tratar de dignificar al comic

Estuve leyendo un excelente artículo de la revisa online Cenizas titulado “Las apologías inutiles del tuerto (o “deja de tratar de dignificar al comic, idiota”)”.

El autor hace una reflexión sobre el ombliguismo del mundo de los comic-fans expertos, a los cuales denomina “tuertos en país de ciegos”, en alusión al extenso conocimiento que tienen estos personajes sobre todas las publicaciones existentes en el mundo de las historietas, pero su limitada capacidad para ver más allá, de donde vienen las referencias, la inspiración que generalmente se encuentra en el mundo de las artes, la filosofía, historia, etc.

En palabras del autor, esta es la razón por la cual el comic no pasa de ser un pseudo-arte en el imaginario popular.

Quiero citar este párrafo que resume bastante bien la idea del artículo:

Suponemos que Schuitten es un genio por incrustar la arquitectura en los comics con la belleza que él logra imponer, pero si consideramos su perfil artístico, veremos que no buscaba “innovar” o darle “mas arte” al medio del comic, no…buscaba educar a sus lectores. Idem de Alan Moore.

Ellos son geniales en sus comics porque son geniales en un ámbito mas general, en el ámbito del verdadero arte. Moore puede ponerse en un debate con cualquier doctor de la era victoriana inglesa. Schuitten puede dar una conferencia sobre arquitectura del siglo XVII. McKean lo mismo resuelve un comic que una película que una composición de Jazz.

En conclusión, el mundo del cómic al igual que cualquier otro tipo de manifestación artística se nutre de diversas corrientes culturales y artísiticas. Para poder entender la real trascendencia debemos remitirnos al gran contexto en el que se mueven los autores y no simplemente memorizar el nombre de todos los dibujantes de cada serie.


Leer artículo Las apologías inutiles del tuerto (o “deja de tratar de dignificar al comic, idiota”)

El bueno de Cuttlas online

El bueno de CuttlasPocas veces se puede lograr historias tan interesantes en base a simples monitos, tal como lo hacía Calpurnio y su famoso Cuttlas.

Personalmente nunca leí un comic suyo, pero conocí a este curioso personaje a través de la serie de animación que transmitían en el fenecido canal Locomotion (hoy Animax).

Las historias de Cuttlas son bastantes simples pero interesantes a la vez. Sus aventuras en el viejo oeste luchando contra el malvado Jak, los Cherokees y el Kukusklán me recuerdan a los primeros comics que uno esboza cuando es niño, con trazos torpes y simples.

Cuttlas es eso, un personaje que nos remite a la niñez.

El motivo que originó este post fue el descubrimiento de una web oficial para este curioso personaje. Visitenla y dejense sorprender con su sencillez.

Link: Cuttlas online

Doujinshi de las Powerpuff Girls

Las chicas superpoderosas algo crecidasNunca he sido un seguidor de los Doujinshi y/o Fanfiction, pero cuando uno se topa con un material realmente bueno, hay que recomendarlo.

Hace unos meses estuve revisando un website que presenta un manga/comic online con una versión libre sobre las chicas superpoderosas o PowerPuff Girls.

Lo interesante de este material creado por Bleedman es la inclusión de casi todos los personajes de Cartoon Cartoon (del canal Cartoon Network) en la historia (desde Coraje, el perro cobarde hasta Coop de Megas XLR.

El argumento nos presenta a las Chicas Superpoderosas viviendo en una nueva ciudad llamada Megaville, con algunos años encima (en la escuela primaria).

En este nuevo escenario conocerán a toda una galería de personajes de distintas series de Cartoon Network (nota: no sabía que Los Padrinos Mágicos pertenecieran a este canal).

La mayoría de historias creadas por fans en base a series exitosas nunca me llamaron la atención por tener una historia poco interesante y un diseño pobre. PowerPuff Girls Doujinshi podría ser una de las excepciones. Posee un diseño muy bien cuidado y una historia que aporta mayor profundidad que la serie original, la cual asegura muchas horas de entretenimiento.

Generalmente este tipo de materiales se desarrollan sobre series de anime (Japon) o cartoons (USA) populares y/o peliculas/series al estilo Star Wars, Star Trek, X-Files, Harry Potter, etc.

Sería interesante encontrar material con el mismo nivel de desarrollo y esmero que el de Bleedman, tal vez algún lector de este blog conozca. Mientras tanto, los invito a que lean PowerPuff Girls Doujinshi.

Link: PowerPuff Girls Doujinshi

La historieta que nadie quiere publicar

Agripado pero feliz. Si, así es como estoy ahora. Tengo una congestión terrible pero estoy feliz por el día que tuve. Nada trascendental como para ser relatado con detalle, sólo fue por una charla que dí que me salió muy bien, y el hecho de encontrarme con una personita especial en la universidad, a la que no veía hace meses. Si, a veces basta con ver a una persona para que te ilumine el día.

A pesar de la gripe, me dí el gusto de navegar un rato y encontré este artículo en el sitio de información alternativa Rebelión.

Se trata de una revisión a una de las últimas grandes obras de Art Spiegelman: In the Shadow of No Towers, historia que expresa la visión del célebre artista a los atentados de las Torres Gemelas y su tratamiento en los medios, así como las secuales que trajo.

Esta polémica obra le presentó serias dificultades al artista para ser publicada, pues como ya sabemos, ciertos sectores norteamericanos conservadores no pueden con su genio, y son capaces de estar por encima de la tan mentada democracia y libertad que dicen tener en la tierra del Tío Sam.


La historieta que nadie quiere publicar

por Juan Sasturain
Un mes atrás, y coincidente con el tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre, el historietista norteamericano Art Spiegelman, editor de la mítica Raw y ganador del Premio Pulitzer por su álbum Maus a principios de los noventa, lanzó en Estados Unidos –y simultáneamente en Francia, Italia, Alemania, Holanda y España– un extraordinario volumen de comics sobre la tragedia del 2001 y sus consecuencias, titulado In the Shadow of No Towers (Sin la sombra de las Torres, en su versión castellana). Mucho más allá de la resonancia mediática que le garantiza la espectacularidad del tema, se trata de un auténtico acontecimiento artístico: Spiegelman llega, formal y conceptualmente, muy lejos. Como en Maus, como en la versión ilustrada del poema The Wild Party, como en sus libros para niños, cada vez por una mano diferente, Spiegelman explora y explota nuevas formas para desafíos nuevos. El resultado es simplemente poderoso.

El álbum de sólo 42 páginas en gran formato a color y con memorable tapa negra fue editado por Pantheon Books –Editorial Norma se encargó de la edición española– y es la respuesta artística y personal del autor no sólo a los atentados terroristas, sino a su tratamiento en los medios y a sus secuelas en la política exterior de Bush, con la guerra de Irak incluida.

En el prólogo, Spiegelman cuenta su experiencia inmediata del desastre –vive en Greenstreet y Canalstreet, en la llamada “zona cero”– y evoca “la imagen del esqueleto de una de las Torres en llamas, justo antes de evaporarse”. En seguida él y su esposa, Françoise Mouly, corrieron entre el humo para rescatar a Dash, su hijo de nueve años, de la cercana Escuela de las Naciones Unidas, y a Nadja, de trece, cuyo colegio queda a pocas cuadras de las Torres. “Sentía que llegaba el fin del mundo, que el bíblico Armaggedon estaba próximo –dice–, aunque en realidad sólo mi pequeño mundo privado se acabó, y para siempre.” Bajo esa impresión, Spiegelman se puso a trabajar casi de inmediato sobre su experiencia personal del atentado como una forma de refugio, de exorcismo o de terapia.

Así, realizó esa misma semana una memorable tapa para el New Yorker, donde su mujer es directora de arte y él era, por entonces, habitual ilustrador. Es esa misma siniestra imagen –las Torres más oscuras recortadas sobre un fondo también negro– que ahora, con una tira colorida atravesada, es tapa de In the Shadow of the No Towers. Para llegar a este libro después de tres años del shock, Spiegelman no hizo otra cosa –durante todo el 2002 y hasta fines del 2003– que trabajar las páginas con una dedicación nihilista, ya que sentía que nunca las vería publicadas, que todo acabaría (Nueva York acabaría) antes de que las terminara.

“Al principio pensé sólo en capturar lo que me pasó aquel día”, recuerda Spiegelman. “Mi objetivo era mostrar lo que había visto en directo y contrastarlo con la realidad que presentaron los medios.” Y en el arranque es así: en las primeras páginas del álbum se ve a las Torres Gemelas, de diseño esquelético, envueltas en llamas de color naranja y amarillo, mientras la multitud callejera huye desesperada de la terrible escena y un gran zapato que dice “Jihad” cae sobre sus cabezas.

Sin embargo, el tiempo y Bush decidieron que el relato no se quedara allí, fuera otra cosa. Lo explica él mismo: “El New York Times publicó una reseña sobre mí en la sección de arte en el otoño del año pasado –declaraba hace poco– que incluso iba acompañada de la mismísima viñeta (extraída de su work in progress) en que yo aparecía igualmente aterrorizado tanto por Al Qaeda como por mi gobierno”.

El terror y la compulsión inicial habían ido dando espacio a una reflexión corrosiva que entreveraba planos y circunstancias, pues en otra plancha, posterior, una lluvia de botas texanas decoradas por el signo del dólar evocativas de Bush y del gobierno republicano llovían sobre personajes emblemáticos del comic norteamericano, como Little Annie o Charlie Brown. La homología es transparente. Un comentario reciente sobre el álbum puntualiza que, mientras esto ocurre, “Nueva York se convierte en escenario de la Convención Nacional Republicana; y la tragedia se transforma en parodia”. Exactamente.

Continúa en la página de Rebelión

In the Shadows of No Towers en Amazon.com

Comiqueros en Lima

Hace varios años yo era lo que se podría considerar un fanático comiquero. Me gustaba la movida europea, sintonizaba bien con los cómics made in USA, seguía con interés algunos títulos japoneses y trataba de seguirles los pasos a los autores peruanos.

En aquellos años, además de producir algunas historias (que espero algún día publicar), me interesaba mucho ver como personas de mi generación se abrían paso en la incipiente industria del cómic peruano. Recuerdo que la mejor forma de conocer a la gentita del micromundo comiquero era a través de los concursos (Calandria) o las contadas exposiciones que se armaban en algunos centros culturales.

Después vino el boom del anime y la aparición de una cultura que giraba en torno a este tema, se formaron clubs, grupos que hacían proyecciones (yo participé efímeramente en la conformación de uno de estos) aparecieron revistas, fanzines y tiendas dedicadas a este negocio. Y toda esta onda opacó temporalmente a los cómics clásicos, todo se volvió personajes de ojos grandes, cabellos con muchas puntas y deformeds.

Como todo en esta vida, el boom del anime tuvo su final, y no supe que había pasado con los comiqueros, si habían muerto o sobrevivieron atrincherados en algún reducto, peleando por mantener sus mundos fantásticos de tinta y papel.

Y así pasó el tiempo, hasta que hace unos meses atrás visité una librería en la Av. Larco (cerca a LarcoMar). Este lugar no sólo tiene la particularidad de estar pensada para la gente de comunicación, por la selección de títulos interesantes que se pueden encontrar, sino que también tiene un rincón destinado al cómic nacional e internacional.

Ahí encontré nuevas historias, nuevos personajes. Descubrí que la movida de los fanzines aún sobrevivía, y que incluso hay quienes ya lograron cierta posición en el micromundo comiquero.

Debo reconocer que no estoy lo suficientemente actualizado como para hablar de títulos y autores, pero da gusto ver que la gentita sigue en la lucha y que incluso se pueden encontrar sorpresas en la web, como el sitio de Perro Muerto Produxiones.

Si no lo han adivinado aún, este sitio reúne a algunos autores locales: Pol Rivas, JuanKarlos, Andrés Edery, Martín Lopez y Manuel Gomez Burns. Vale la pena revisarlo.

Ir a la página de Perro Muerto Produxiones

Archivos


  • Ultimos Comentarios

  • Agregame

      MaskusPlanet - ¿De Otro Mundo?
      Agrega este código a tu web
  •