La cultura del hazlo tú mismo

Vía Duopixel encontré una reflexión interesante sobre como la tecnología y el fácil acceso están permitiendo que las personas se salten el paso de la “personalización” de productos por algo más avanzado: la creación.

Actualmente existe la tendencia de las empresas a ofrecernos productos “personalizados”: escoja su color, agréguele su nombre, elija un plan para usted, sírvase uno de nuestros combos, agréguele sus ingredientes, etc. Eso sin contar con las promesas de marca de usar un producto o servicio que te hará único.

Esto crea una figura paradójica, deseamos diferenciarnos teniendo productos únicos, pero a la vez deseamos ser parte de un grupo. Ejemplo: Los fans del iPod. Es un producto hecho en masa, pero a la vez se te considera cool y único si tienes uno de ellos.

U2 en tu IPod!Bajo esta premisa de jugar con la diferenciación y el sentido de pertenencia al mismo tiempo, se pueden elaborar grandes estrategias que reportan excelentes ganancias. Siguiendo con el caso iPod, tenemos el lanzamiento del iPod U2 edición especial. Es el mismo iPod pero mucho más especial, porque viene personalizado con una temática muy cool: apela al uso de la imagen un grupo de música con gran respaldo y posicionamiento consolidado.

Obviamente este ejemplo es uno de los más interesantes que encuentro actualmente en el mercado. Estoy descartando a todos los famosos que por el sólo hecho de ser famosos empiezan a sacar su línea de ropa, perfumería, zapatillas, alimentos, juguetes, etc.

La imagen de una marca nos mantiene cohesionada, y crea una comunidad que se identifica entre sí como seres afines (comparten el mismo gusto), pero que a la vez buscamos nuestra independencia y proclamamos por nuestra individualidad.

Aquí es donde interviene el post de Mark de Duopixel. Él se proyecta al futuro y ve como gracias a la tecnología, es más facil que las personas puedan fabricar sus propios productos a un costo razonable.

Los factores que podrían intervenir en esta tendencia es la facilidad para acceder a la información y la respuesta de la sociedad frente a la despersonalización de la industrialización.

Sin embargo considero que la influencia cultural hace que nos volvamos menos activos o por decirlo de otra forma, perdemos cada vez más el espíritu “do it yourself”.

¿Para que fabricar nuestra propia guitarra si en la tienda la podemos conseguir en cuestión de minutos?. Si la ordenamos por Internet, la transacción durará segundos. ¿No nos gusta el diseño, el color? podemos elegir entre una variedad de opciones.

No pretendo generalizar el comportamiento de todos los individuos, existe aquellos que siempre buscan tener algo único, y si la tecnología le permite, lo harían ellos mismos. Me incluyo en este último caso.

Tal vez la intención de Mark es hacernos pensar como cada vez es más facil que nosotros mismos nos ocupemos de nuestros asuntos y necesidades, sin tener que depender de alguna empresa para ello.

Actualmente cualquier persona con un nivel de inteligencia promedio puede aprender en una tarde a elaborar un website básico y tenerlo online para la noche. Eso en 1997 era algo aún reservado para el círculo de eruditos informáticos.

Lo mismo sucede con necesidades un poco más mundanas. Elaborar un pizza ahora es tan simple como ir al supermercado, comprar la masa, los ingredientes, abrirlos, mezclarlos y meterlos al microondas.

Sin embargo, mientras haya personas que prefieran levantar el teléfono para ordenar una pizza, o usar un servicio que te arma tu website en segundos (llenando tus datos y eligiendo una plantilla), estará lejos el día en que todos seamos del club “do it yourself”.

Finalmente me queda agregar que la competencia estará reñida entonces por los servicios “te hacemos fácil la vida” vs herramientas que te permiten hacer todo como los profesionales en segundos.

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