De regreso en Lima

Un viaje es la mejor manera de ganar nuevas experiencias y crecer como persona. Aprendes mucho al estar en un ambiente distinto al tuyo. Conoces nuevas personas y empiezas a ver todo desde una perspectiva distinta.

Con motivo de mi viaje a Ecuador, me tocó vivir por primera vez la experiencia de ser extranjero y ver el mundo como tal. Es curioso que estando en el país hermano del norte puedas identificarte tanto con su gente, sus costumbres y manera de vivir, pero a la vez te reconoces como alguien externo. Es como poder ver el Perú quitándote la identidad peruana, que es distinto de estar en el Perú y no creerte peruano.

No saben lo rico que puede ser una experiencia así, te permite reflexionar sobre ti mismo y tu posición en el mundo. Para esto debo acotar que no fui precisamente como un turista típico que ve las cosas desde una burbuja. La oportunidad que se me presentó me permitió relacionarme con el día a día y las personas que componen esta nueva realidad.

¿Que podría destacar de mi viaje? fuera de las cuestiones anecdóticas y las visitas a los lugares turísticos, creo que lo más relevante es la experiencia cultural: saborear nuevas comidas (mucho platano), moverte como un ciudadano más e interactuar y convivir con las personas.

Se me han quedado pegadas algunas frases de allá que incorporaré a mi léxico diario. Es muy curioso que cuando todos hablan con un acento distinto al tuyo, terminas dandote cuenta del tuyo. Así me encontré a mi mismo que hablaba cantando, es curioso porque siempre creemos que todos los demás son los que tienen acento menos nosotros.

Los amigos de Ecuador son amistosos como los peruanos, creen que solo en su país ocurren locuras (a nuestro querido Peru le llamamos “El país de las maravillas” por los episodios bizarros que tenemos diariamente), existe cierta cultura chicha similar a la nuestra (pero mucho más moderada gracias al orden de las autoridades) tienen chicas lindas y mucha voluntad de progresar como nosotros.

Algunos consejos para los que decidan viajar: la economía está dolarizada, el costo de vida es ligeramente más alto que en Perú, el trámite en migraciones es muy sencillo (sólo necesitas llenar un pequeño formulario y presentar tu DNI o pasaporte), sale más a cuenta comprar agua que gaseosa (lo van a necesitar), siempre es bueno tener cambio exacto al subir al bus y en comidas es rico el chuzo y el bolón (cuando tengan oportunidad pidanlo).

Lamentablemente no puedo poner fotos aún en el blog, porque no he terminado de revelar los rollos. Solo tengo las fotos del congreso de AIESEC. Así que esas imagenes tendrán que esperar un poco.

Finalmente quiero agradecer a todos los manes y las manes con quienes tuve oportunidad de hacer amistad por allá (sé que algunos de ellos leen esta humilde página).

Gracias y espero volver por allá pronto.

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